Señaladas
Este fue el título que hizo realidad mi sueño
Al principio todo son dudas. Ideas, emociones y miedos que viven dentro de ti y que cuesta convertir en palabras.
Entonces todavía no sabes que lo más difícil no será escribir tu historia, sino conseguir que llegue a los lectores. Que alguien la descubra. Que alguien quiera leerla.
Por eso empiezas a buscar a alguien que crea en ti. Una editorial que apueste por tu libro y te ayude a hacerlo realidad.
Y, de repente, ocurre. Alguien dice que sí.
En ese momento sientes que todo el esfuerzo ha merecido la pena. Que, por fin, alguien ha visto el valor de tu historia.
Y es precisamente esa ilusión la que hace que bajes la guardia.
El mundo editorial
¿Qué ha y detrás?
Bueno, con el fin de que no todas las Editoriales puedan darse por aludidas, me veo en la obligación de tener que dar el nombre. No puedo meter a todas en el mismo saco.
Como os decía, solo voy a contar mi experiencia. No pretendo generalizar ni afirmar que todas las historias sean iguales. Mi experiencia con la Editorial Mirahadas.
Voy a relatar únicamente aquello que viví, sin exageraciones y desde la verdad que puedo demostrar. Sin insultos, sin descalificaciones, sin intención de hacer daño ni de faltar al respeto. Porque la verdad no necesita adornos. La verdad solo necesita ser contada.
Y si hoy comparto mi experiencia no es por todo lo que vino después, sino por ti. Porque, si estás leyendo estas líneas y sueñas con publicar tu libro, deseo que conozcas lo que yo no supe a tiempo. Ojalá mi historia te ayude a hacer las preguntas adecuadas, a leer la letra pequeña y, sobre todo, a evitar que te ocurra lo mismo que a mí.
¿Por qué les gustará tu manuscrito?
Un «sí» siempre ilusiona. Pero conviene preguntarse si ese «sí» responde al valor de tu historia… o al interés por venderte un servicio.
Los Packs de autoedición
Sistema en el que el autor paga por los servicios necesarios para publicar su obra. Es decir, la inversión económica la realiza el propio autor, no la editorial.
¿Cuántos libros tendrías que vender?
Haz números. Si el pack de autopublicación cuesta 1.000 € y recibes 7 € por cada ejemplar vendido, necesitarás vender 143 libros solo para recuperar la inversión. A partir de ahí empezarás a obtener beneficios.
Mi libro, Señaladas, apareció en prensa, radio y televisión. Llegó a situarse en varias ocasiones entre los 3.000 libros más vendidos de Amazon.
Podría parecer un buen comienzo, ¿verdad?
Sin embargo, después de más de dos años, comprendí que el éxito de un libro y la forma en que se gestionan sus ventas no siempre van de la mano.
Pero esa… es otra historia. Y te la contaré.
Trabajar directamente con Amazon Sí o si
Después de todo lo que he vivido, estoy con mi segundo libro, y lo tengo claro. Directamente con Amazon.
¿Por qué? Porque te permite mantener el control de tu obra, conocer tus ventas de forma transparente y evitar muchos intermediarios.
En los próximos capítulos te iré enseñando, paso a paso y de forma sencilla, cómo hacerlo. Porque publicar un libro no tiene por qué ser complicado, y conocer todas las opciones te permitirá decidir con libertad cuál es la que mejor se adapta a ti.
Tranquil@, todo tiene solución
Tu libro puede ver la luz pero no a cualquier precio….
Por fin lo has terminado!
Ese libro que llevas meses, o incluso años, escribiendo. Esa historia a la que has dedicado horas, noches en vela e ilusiones. Por fin has escrito la última palabra.
¿Y ahora qué?
Lo lees una vez. Después otra. Y otra más.
Sabes una cosa: te gusta. Crees en tu historia.
Así que llega el siguiente paso.
Toca buscar una editorial.
Envías el manuscrito con una mezcla de ilusión y nervios. Esperas una respuesta que, en tu cabeza, puede tardar semanas o incluso meses.
Pero, para tu sorpresa, apenas ha pasado el tiempo… y ya les ha encantado.
Tu libro les ha enamorado.
Y, sin darte cuenta, esa respuesta se convierte en la confirmación que tanto necesitabas: «Si una editorial dice que mi libro es bueno, será porque realmente lo es.»
Pero….¿Es cierto?…. Lo iremós viendo.
Capítulos de mi Blog
Cuando luchas por lo que crees, pocas cosas pueden detenerte. Ni siquiera el miedo…